La paradoja de Valladolid durante la guerra civil es esta: fue una de las ciudades donde menos se combatió y una de las que más muertos tuvo por la represión. En Valladolid apenas hubo Guerra Civil. La provincia apenas ofreció resistencia a los sublevados. En una semana y con un bajo número de víctimas toda la provincia quedó bajo control militar. Pero esa rendición rápida no protegió a nadie.
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valladolid ha documentado el asesinato de 2.334 ciudadanos que vivían en la provincia en julio de 1936. El colectivo considera que la cifra de muertos por la represión pudo alcanzar las 3.000 personas, estimándose en más de 7.000 el total de represaliados.
El mecanismo era sistemático. Entre el 19 y el 24 de julio aparecen 65 registros de defunción o desaparición. Entre el 25 de julio y el 4 de agosto la cifra de asesinados asciende a alrededor de 150. A partir de la noche del 5 al 6 de agosto, en apenas dos días, está documentada la muerte o desaparición de 114 personas. Sólo en el mes de agosto casi 550 personas fueron asesinadas o desaparecieron. Maestros, sindicalistas, concejales, médicos, campesinos que habían votado al Frente Popular. El único delito, en muchos casos, era haber existido del lado equivocado.
Las tres mujeres ejecutadas por sentencia judicial en Valladolid incluyen a las llamadas "Las Doyagüez", madre e hija, fusiladas en el páramo de San Isidro el 6 de septiembre de 1936, por haber participado en la resistencia y disparado desde su casa contra los sublevados. El padre y un hijo varón fueron encarcelados. La hija menor quedó a disposición del Tribunal Tutelar de Menores.
Se dio el caso excepcional del alcalde de Rueda, Eulogio de Vega, que se pasó escondido hasta 1964 —veintiocho años— sin ser encontrado. Veintiocho años escondido en su propio pueblo mientras el régimen que lo buscaba construía monumentos y cambiaba los nombres de las calles.
La mayoría de los asesinados están enterrados en fosas comunes dispersas por la provincia. Décadas después, sus familias siguen pidiendo que esas fosas se abran.