Miguel Delibes es Valladolid. Nació, vivió y murió en la ciudad (1920–2010) sin sucumbir nunca al magnetismo de Madrid. Su obra es un mapa emocional de la meseta: desde la dureza del campo en Las ratas hasta el retrato social de la burguesía local en Cinco horas con Mario.
En su última gran novela, El hereje, regaló a la ciudad una guía perfecta del Valladolid del siglo XVI, recorriendo las calles donde se fraguó el foco protestante. Delibes no solo escribía sobre Valladolid; hablaba con su lenguaje, usando términos de caza y campo que hoy solo sobreviven gracias a sus libros.
Es el vecino ilustre que rechazó ser ministro para seguir paseando por el Campo Grande.